Artículo recogido del diario La Opinión de Zamora el 28 de junio de 2009 | Noticias | Sastre. Artesano. Uniformes. Trajes de gala. Cuerpo Diplomático. Zamora

Noticias - Artículo recogido del diario La Opinión de Zamora el 28 de junio de 2009

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El zamorano Luis Vicente es uno de los dos sastres que en España confecciona trajes de gala para el Cuerpo Diplomático.

14/06/2010 - Aguja e hilo de altos vueltos

El sastre Luis Vicente encara el corte de uno de los trajes para un diplomático que ha sido destinado a Kabul. Foto Emilio Fraile.

N.S. El sastre zamorano Luis Vicente Ferrero es uno de los dos profesionales que en España confecciona los trajes de gala del Cuerpo Diplomático.Encarna la tercera generación de artesanos y él ha efectuado alrededor de una treintena de uniformes que están repartidos por medio mundo durante los últimos ocho años. La confección de los trajes de la primera Tuna de Zamora le propició la amistad con uno de los jóvenes que estudió Derecho y aspiró al Cuerpo Diplomático. Al aprobar tales oposiciones este amigo le encargó su uniforme de gala.«Desde que se preparaba para las pruebas decía que le tenía que hacer el traje» de la carrera diplomática, comenta Luis Vicente Ferrero uno de los dos sastres que en España efectúan la indumentaria que los diplomáticos lucen en los actos de servicio, como la entrega de credenciales o cenas oficiales, y que muchos optan por lucir cuando se casan, según confirman fuentes del Ministerio de Exteriores. Desde hace ocho años el sastre zamorano, continuador de toda una saga de profesionales de la aguja, confecciona estos uniformes que se basan en la vestimenta que empleaban los diplomáticos en el Congreso de Viena de 1815. Luis Vicente testimonia que lo que inicialmente «fue un favor a un amigo» se ha convertido en una fuente más de ingresos para el negocio familiar especializado en la confección «de todo tipo de uniformes de fuerzas de seguridad y trajes para caballeros», explica María Rosario Matilla, esposa de Luis Vicente. De Bruselas a Arabia Saudí, Chipre, Uruguay, Kabul y hasta Rusia o Argentina los diplomáticos españoles han exhibido el trabajo del sastre zamorano, pues entre los profesionales de Exteriores se ha extendido la fama del artesano local. Uno de ellos, Pablo Núñez conoció la dedicación de Luis Vicente Ferrero a través de su hermano, también diplomático, «a quien a su vez se lo había comentado un amigo de Protocolo del Ministerio», concreta. Madrileño de nacimiento y con ascendencia charra, este joven optó por desplazarse hasta Zamora, ciudad que no conocía, pues el otro profesional que lo realiza «es el sastre del Rey y el precio es mucho más elevado», aunque recuerda:«tuve que realizar varios viajes de cinco horas en un día porque estaba en plenos preparativos de mi boda». Este diplomático comenta que el siglo XIX Exteriores brindaba dos tipos de ayudas al Cuerpo Diplomático, una para la repatriación del cadáver y otra para sufragar el uniforme, que era más demandada, «por su alto precio, ya entonces». En la actualidad el coste de la prenda puede oscilar de los 6.000 hasta 7.000euros del artesano de Zamora a los más de 10.000que suponen los honorarios del sastre de la capital de España. Las claves para un resultado óptimo: " efectuar unas buenas pruebas, un buen corte para que siente bien y la coordinación con la bordadora". Y es que tras tomar medidas al caballero, aborda el corte de las piezas en un tejido en lana cien por cien. " Es un tejido clasificado de especial en calidad porque tiene que tener cuerpo para que siente el bordado ", precisa Luis Vicente.
Tras montar la espalda, los delanteros y demás elementos, los envían a una bordadora en Madrid "con las indicaciones precisas de cada bordado" y por uniforma la artesana que " invierte mas de mes y medio de trabajo ". Desde el Ministerio de Exteriores precisan que " el diseño y los bordados los establece una orden ministerial ", mientras que María Rosario Matilla concreta que la labor " está hecha a mano con hilo de oro " y que la graduación del diplomático determina " la cantidad de bordados ".
Una vez recibidas las piezas decoradas María Rosario Matilla y Luis Vicente Ferrero cosen el traje todo " a mano " e incluso artesanalmente hacen los ojales para los 19 botones grandes y cuatro pequeños bañados en oro que luce cada uniforme. Entre las muchas anécdotas que jalonan su experiencia con los diplomáticos, muchos de los cuales les han encargado luego trajes de calle, Luis Vicente y su esposa recuerdan que en más de una ocasión han tenido que atender a los diplomáticos una tarde de sábado o incluso excepcionalmente un domingo por la mañana, " por el poco tiempo que pasan en España " y recuerdan que en una ocasión un diplomático de origen coruñés y destinado a Arabia Saudí " se bajó del avión en Madrid, viajó hasta Zamora, recogió su traje " y emprendió viaje rumbo a " Granada, donde se casaba ".

 
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